
Las amo wachinas! Cierta gente tiene que desechar uno u otro deseo, no por voluntad sino por incapacidad (material, social, psicológica, etc) de lograr ambos. En mi caso, me jode mi capacidad de logro Y mi incapacidad de integrarlos todos. Nadie ni nada me obliga a elegir Pero yo me sitúo constantemente en una opción Que se limita por la existencia de otra. La contradicción se genera Cuando opto por un deseo. Se desvanece mágicamente las ganas y reluce la nostalgia por la estrella abandonada. El sentimiento de logro por el respectivo deseo cumplido deja de serlo Cuando abandona el dilema Cuando la elección ya no está en mis manos Sino en la puerta abierta que elegí abrir para cerrar otra.
La opción no genera convicción. La integración es tarea difícil para mi.
El problema aparece cuando descubro mi sonrisa rota... Una mitad queda en ese presente-futuro escogido, Que nada es sin ese presente-futuro no optado Y la otra queda perdida en la interrogante de por qué desintegrarme.. Entonces o no hago nada o abandono un deseo. Pero éste queda . Y mi presente sin acción, sin ilusión se va ..
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